Envoûté par le monde


Vistas de instalación - 2024

En “Envoûté par le monde”, mi trabajo se articula desde una experiencia íntima de pérdida: la muerte de mi padre al inicio de mi formación como artista. A partir de esa herida, la exposición explora la tensión entre la desaparición física y la persistencia de la imagen fotográfica, entendida no como documento, sino como un acto ritual y casi místico de revelación. Desde un pensamiento fotográfico que privilegia la magia sobre la causalidad, la imagen se convierte en un conjuro visual capaz de retener lo ausente y hacer visible lo inmaterial.

Diapositivas, juegos de luz y sombra, y papel picado construyen un sistema de presencias y ausencias donde la memoria insiste frente al olvido, y donde aquello que se disuelve en la mirada, paradójicamente, permanece.

Por otra parte, otras obras que he realizado a lo largo de los años dialogan dentro de la exposición: una serie de cuadros hechos con los trajes de lana de los Chamulas de las montañas de Chiapas; fotografías del rastro que dejan las velas sobre las tumbas un día después del Día de Muertos en el panteón de Tepoztlán, Morelos; y la huella de un cuerpo marcada con cenizas sobre un papel amate de gran formato proveniente de San Pablito Pahuatlán.

Exposición presentada en el Instituto Cultural Mexicano en París y curada por Regina de Cossío.